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Miniatura del rostro de Jim Morrison. Dibujo a ordenador.
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Y entonces The Doors rechazaron participar en un anuncio

Entonces Jim Morrison rechazó 35 millones de dólares por seguir sus ideales...

Light My Fire no es un anuncio

No se venden...

Letras del grupo cambiando de color. Con borde negro.
El poeta del rock era un tipo de ideas fijas. Seguía tan a fondo sus principios que nunca aceptó convertir a The Doors en un producto comercial.

Las canciones eran su instrumento. En realidad Jim Morrison era un poeta de potente voz. Las canciones eran su modo de mostrar piezas de su poesía. Sus poesías y sus canciones eran lo mismo. Y con ellas quería cambiar el mundo.

"Com'on Buick, light my fire!"

Mostrar la canción Light My Fire en un anuncio y modificar su estribillo corrompía su significado. Así lo sentía Jim Morrison. A pesar de la oposición del resto del grupo rechazó los 35 millones de dólares que Buick les ofrecía. No podía engañar a su público, a sus propios ideales, a todo un movimiento cultural que lo veía como un profeta del cambio. Para una persona tan sensible como Jim Morrison, traicionarse de este modo sería más costoso que no ganar esos 35 millones.

Dinero sucio. Así lo veía Jim.
Dibujo de la imagen icónica de Jim Morrison

Dibujo de la imagen icónica de Jim Morrison

The Doors y el anuncio para Buick



En Julio del '67 The Doors rechazaron un contrato publicitario por valor de 35 millones de dólares. Los hubiese convertido en millonarios, pero...

"La sensualidad y el placer son más atrayentes que 35 millones de miserables dólares", soltó Jim Morrison cuando Bob Chorush, en una entrevista para Los Angeles Free Press, le preguntó al respecto.

Para entender los motivos que llevaron al cantante de The Doors a rechazar tanto dinero es necesario sumergirnos en la cabeza del propio Jim.

The Doors, y en especial su cantante luchaban por un mundo mejor. Aunque suene a tópico. Un mundo que no tuviese precio, que no se moviese por el color de los dólares.

Light My Fire era ya una canción representativa del grupo. E iba más allá. Era un himno de un movimiento hippie que estaba viviendo su verano más cálido. Corromperla de un modo tan llamativo, transformando su estribillo, erizaba la piel del Rey Lagarto. Comprometía su significado. Y aunque no era una composición de Jim Morrison, sino de Robby Krieger -a excepción de la genial introducción que se le ocurrió al teclista, Ray Manzarek- el Lagarto del Rock la veía como un estandarte para romper las puertas, cruzar al otro lado, por lo que era muy importante, sobre todo de cara al directo, para llevar a su público su mensaje transgresor. Que en realidad no lo era tanto: paz, amor y libertad.

El doble sentido en el estribillo (Girl, we couldn't get much higher, hiigggggheeeerrrrr. Come On Baby, light my fire) y la cadencia de esos versos recitados conseguían exaltar a los espectadores en los conciertos. A profundizar en los sentimientos y liberarlos. Pero también a una rebelión pacífica contra las morales y los dogmas establecidas de antemano. Por ello la persecución y censura a la que se vieron sometidos The Doors y en especial su líder. Jim Morrison era el exponente más visible y llamativo de todo un movimiento contra el que el gobierno estadounidense necesitaba luchar. El modelo capitalista se hubiese venido abajo si los hippies hubiesen triunfado.


"Com' On Buick, light my fire!"



Jim Morrison mandó a los empresarios de la Buick a tomar viento... Y obligó a los miembros de la banda a firmar un documento por el cual se comprometían a que este tipo de decisiones deberían tomarse con el acuerdo unánime de los cuatro miembros.


La filosofía de Jim Morrison: sus ideales de vida.



Jim Morrison vivió el nacimiento del movimiento hippie. Los ideales de Jim coincidían. De hecho sus arengas en los conciertos tuvieron una buena parte de culpa en que aquel verano del '67 California tuviese su verano más amoroso. Curiosamente California. Todos a San Francisco, con flores en el pelo. El Paraíso de Jim. Aquella playa de Venice donde había cruzado la Puerta. Donde incitó a todos a cruzarla.

"Soy el hombre de la libertad, esa es toda la fortuna que tengo".

El desarraigo de Jim Morrison a los bienes materiales es un hecho conocido. A pesar de que los discos de The Doors vendieron millones, el cantante no tenía una casa, ni casi pertenencias. Era un hombre marcado por unos ideales. Tampoco creía en las obligaciones, ni siquiera entendía porque Pam se sentía mal cuando le era infiel. Era su amor, su amor cósmico -diría el cantante-, la única, pero su ideal de libertad era tan profundo que ni siquiera concebía el estado de pareja. Si le apetecía follar con otra, era libre.

La psicología de Jim está marcada desde su infancia. De niño nunca pudo permitirse sentir apego. Quizás haya sido su mecanismo de defensa. Nunca tuvo un hogar fijo, su familia viajaba de base militar en base militar. Cada nuevo amigo, desaparecía al poco tiempo. Para no volver a verlo más. El trabajo del padre lo obligó a llevar una vida nómada. Sólo lo acompañó siempre Rimbaud, Baudelaire y otros autores, principalmente franceses, poetas o literatos como Céline. De ellos surge (o influyen) su ideal de libertad llevado tan al extremo.

Y su viaje al fin de la noche terminó en Venice. Allí cruzó la puerta. Abrió su mente y caminó hacia la luz. Se hizo poeta y difundió su poesía, principalmente a través de sus canciones. Sobre todo en directo, ahí es donde Jim improvisaba su poesía. Sobre el escenario se volvía un animal. Escenificaba una escena teatral en la que su voz era el instrumento y su poesía el material. No necesitaba un papel, su poesía estaba toda allí, en su cabeza. Por ello no hubo otro cantante después capaz de improvisar al nivel que lo hizo nuestro lagarto, el rey del directo.

The Doors - Light My Fire
Live at the Hollywood Bowl, 1968.


Diferentes versiones de una misma historia.

Según la entrevista a la que se haga referencia, existen varias versiones sobre el montante de la operación. Los 35 millones de dólares en otras entrevistas son unos 75.000. Dada la época en la que Buick realizó la oferta, es probable que la cifra se aproxime más a esta cantidad que a la oferta millonaria de la que habló Jim Morrison.

Jim Morrison solía utilizar a la prensa para generar titulares con los que hacer más grandilocuente su mensaje y crear una leyenda que diese mayor repercusión a su filosofía de... paz, amor y libertad.

Sabía cómo manipular a los medios. Era un modo de publicitar sus canciones. Pero siempre fue honesto en sus intenciones.

"Quiero hacer entender que podemos cambiar nuestra manera de vivir en el mundo, de amarnos, de estar juntos, cambiar nuestra conciencia... nuestra percepción.... Por medio de la música y los conciertos".

Jim odiaba las morales pre establecidas. Toda moral debería salir del interior de uno mismo. Con sus poesía y sus canciones intentaba abrir los límites de la gente. Sus mentes. Para sentir.

Otras veces, incitaba a su público con arengas más directas: "Sois un puñado de esclavos. Dejáis que os manejen. ¿Qué haréis al respecto?"


Otras ofertas millonarias por las canciones de The Doors



No fue la última vez que The Doors rechazaron una oferta cuantiosa por emplear su música. Durante estos últimos años, los supervivientes han rechazado ofertas de Apple, de marcas de automoción... Y de mil productos. Ofertas de millones de dólares -esta vez sí son millones, está perfectamente documentado- para no corromper la imagen del grupo.

Para que Jim Morrison pueda descansar en paz.
Mural con imágenes del grupo
The Doors: Jim Morrison (voz), Ray Manzarek (teclados), Robby Krieger (guitarra) y John Densmore (batería)
La historia se repite...

Break On Through para un anuncio de coches



La leyenda de Jim Morrison y el estilo enérgico de sus actuaciones en directo siempre estuvieron en el punto de mira de las multinacionales. Pasaron muchos años desde su muerte, y sin embargo su figura sigue siendo un icono. Su imagen no se mancilla. Así que no se vende. Al menos no más allá que las decenas de recopilatorios que la banda ha publicado a lo largo de los años. Otra cosa distinta son las canciones. Son hits que no pasan de moda. Temas inmortales. Por ello las canciones de The Doors son piezas codiciadas por los publicistas.

Y casi ganan la batalla. John Densmore, batería del grupo, supo seguir de modo fiel los ideales del cantante. Al menos cuando una famosa marca de coches hizo una propuesta a la banda para incluir Break On Through en uno de sus anuncios. A cambio de 14 millones de dólares. Fue la propuesta más sonada, ya en este siglo. Y aceptaron la oferta, todos los integrantes vivos de The Doors menos John Densmore.

En virtud de aquel acuerdo de Jim por el cual se necesitaba unanimidad para una decisión de este tipo, pudo imponerse la idea de Densmore.

Seguir los ideales puede salir caro. Pero el fantasma de Jim sonrió a su fiel amigo. The Doors nunca aparecerán en un anuncio.

Sí, un montón de pasta, pensaron Robby Krieger y Ray Manzarek. Que al final fue a parar a los bolsillos de Led Zeppelin.


Caricatura de Jim Morrison
The Doors - Break On Through
(To The Other Side)
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Sección sobre The Doors
The Doors no aceptan la censura de Ed Sullivan
Jim Morrison no se doblegó y saltó la censura que el programa había impuesto para Light My Fire.
La Filosofía de Jim Morrison
El Rey Lagarto era un tipo de ideales, un poeta del rock que tenía su propia filosofía de vida.